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domingo, 26 de febrero de 2017

The first day of the rest of my life.



Finalmente, el GRAN día fue el jueves 23 de febrero. 
Se hizo esperar demasiado. Sentía mucha ansiedad.

Llegué a la clínica a las 9:30 de la mañana. Me hicieron subir a la habitación y esperar allí. Prendí la televisión, usé el celular, pero no había manera de pensar en otra cosa. Al rato llegó mi cirujano. Me hizo los dibujos correspondientes en la zona, que al parecer es algo que siempre se hace antes de cualquier operación, para que después sea mas sencillo cortar (suena fuerte pero es así). Luego me dijeron que me ponga la bata, el gorrito y espere a que me llamen. Al rato, ya me acompañaron al quirófano. El anestesista me dijo: "Te pido disculpas, yo tendría que haber venido el lunes y tuve un problema. Yo te voy a cuidar mientras estés acá". Luego me recosté en la camilla y procedieron a ponerme la vía intravenosa. Probaron con el brazo derecho. Sentí un dolor terrible. No se podía, no encontraban la vena. Intentaron con el izquierdo. Enseguida pudieron. El anestesista luego me dijo: "Vas a sentir que te pica la nariz..." Y eso es lo último que recuerdo.

Me desperté cuando me estaban poniendo las vendas, aun en el quirófano. Me miré de reojo y fue un shock. Pensé que estaba soñando. Luego me pasaron a la habitación. Yo temblaba como nunca en mi vida. Me taparon con frazada, a pesar de que afuera hacían 40 grados de sensación térmica. Pasé unas horas en la habitación, y a las 8 de la noche me dieron el alta y me fui a descansar a casa.




Pasaron recién 3 días, es todo muy reciente. Pero me veo tan distinta que me parece increíble. Veo las fotos del antes y me miro en el espejo ahora, y siento una gran admiración hacia los médicos que hicieron en mi un trabajo de artesanos. Y también, me siento contenta y aliviada por haber tomado esta decisión. No fue fácil, nadie pasa por un quirófano con alegría. Pero en mi caso, era necesario.

Con respecto al postoperatorio... Si, siento dolores. Me tiran los puntos cuando cambio de posición y siento que me voy a descoser, pero el médico me dijo que debo moverme, siempre y cuando sea despacio.  
Solo espero que pasen estos días dolorosos y molestos y poder estar más cómoda y hacer "vida normal", aunque ya desde ahora me siento mucho mas cómoda que antes.

Sé que este es el comienzo de una nueva vida para mi. 





domingo, 19 de febrero de 2017

Mañana.


Los nervios me invaden por completo. Ansiedad, miedo, incertidumbre... 
Mañana es el GRAN día. 
El médico me explicó como iba a ser todo, pero a pesar de esto, no se con que me voy a encontrar cuando pise la clínica. 
Nunca me operé de nada, excepto cuando tenía 3 años, que me operaron de los ojos (estrabismo). Pero, obviamente, casi no tengo memoria de eso. Lo único que recuerdo es despertarme de la anestesia con los ojos vendados, asustarme mucho, y empezar a gritar llamando a mi mamá. 
Así que, el hecho de pasar por una intervención quirúrgica es un terreno bastante desconocido para mi.
Y ya es mañana. Faltan solo HORAS. Ya preparé (casi) todo lo que tengo que llevar, me bañé, y ordené un poco mi habitación. Me falta cenar y antes de acostarme tomar 1 mg de Alplax. Sin eso voy a estar complicada, lo se.
Después, solo queda esperar. Lo más dificil. Pero tengo que confiar en que todo va a salir bien, y lo más importante... 

Mañana será el primer día del resto de mi vida. 

lunes, 31 de octubre de 2016

Un largo y doloroso camino.


Desde hace varios años padezco Gigantomastia, o también conocida como Hipertrofia mamaria
Que es esto? Es una patología benigna en la que el tamaño de los pechos/mamas/tetas/lolas es excesivamente grande en comparación al resto del cuerpo. 
No es algo muy común, solo el 15% de las mujeres de todo el mundo lo padecemos. Y si, es un padecimiento. 


La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y también social, no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia, según la definición presentada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su constitución aprobada en 1948.


Recuerdo el día que compré mi primer corpiño/sujetador/sosten. 9 años tenia. Aun jugaba con muñecas, pero mi cuerpo ya empezaba a cambiar, y no me quedó otra que aceptarlo, a la fuerza. Mi mamá me acompañó. Ahí empezó todo. Mis pechos empezaron a crecer de manera desmedida para mi edad y mi tamaño. Yo era delgada y bajita, y a los 15 años ya usaba corpiño talle 100. Si, increíble. Obviamente, durante esa época estuve muy expuesta a comentarios de mis compañeras del colegio que me decían que me envidiaban por esas bubis, que quisieran tenerlas como yo. Y yo les decía que no era tan lindo, que todo el mundo me miraba y yo lo que menos quería era llamar la atención. 

Recuerdo todas las mañanas caminar 3 cuadras sola para ir al colegio, y en esas 3 cuadras pasaba los momentos mas incómodos que podía pasar una nena de 14/15 años. 
Realmente me costó mucho aceptar mi cuerpo en la adolescencia. Es decir, ESA parte de mi cuerpo mas que nada. Me daba vergüenza ponerme una bikini para ir a la playa o a una pileta, me daba vergüenza ponerme una remera ajustada o una camisa. Y sentía que con el uniforme del colegio parecía una actriz porno. Suena gracioso, pero claramente no lo es.


Mis pechos siguieron creciendo hasta mis 22 años, aproximadamente. Llegué a usar talle 120 de corpiño. Desde hace un año empece a considerar la idea de hacerme una reducción mamaria. 

Por qué?.. 
Mas allá de todos los problemas psicológicos que esta patología trae, también conlleva a problemas físicos, que se hicieron mas intensos, en mi caso, en estos últimos años: Dolores de espalda, contracturas, dolores de cuello, lesiones en los hombros por las tiras del corpiño, dermatitis, dolores mamarios, etc. 


Decidí entonces, a mis 24 años, que no quiero vivir toda la vida así. Suena lógico, pero.. La gente siempre juzga. Y a mi, varios ya me han cuestionado diciéndome: 

- "Por que te vas a operar, estas loca?.. Con todas las mujeres que quisieran tener tus bubis, y vos te las queres sacar..." 
Y yo respondo:  - "No, nadie quisiera estar en mi lugar, te lo puedo asegurar".


  • No puedo correr
  • No puedo saltar
  • No puedo hacer natación, el único deporte que me encanta y que practiqué hasta los 10 años
  • No puedo ir a la playa, o a una pileta, porque no consigo una malla o una bikini que me quede cómoda
  • No puedo comprarme ropa interior (corpiños) sin deprimirme. 
  • No puedo dormir boca abajo
  • No puedo estar sin corpiño. Apenas lo tolero para dormir y bañarme
  • No puedo hacer ciertas posiciones cuando hago Yoga
  • No puedo comprarme la ropa que me gusta
  • No puedo sentirme cómoda con mi cuerpo cuando me miro al espejo
  • No puedo sentirme cómoda con mi cuerpo cuando otro me mira
  • Me duele la espalda, el cuello, tengo cicatrices en los hombros por las tiras de los corpiños, siento dolor y molestias TODOS LOS DIAS.




Con todas estas limitaciones... Nadie quisiera estar en mi lugar.

Aun así, es difícil sentirme comprendida dentro de una sociedad en la que los pechos son símbolo de femineidad, de sexualidad, de poder. "Sin tetas no hay paraíso" dicen algunos/as..


Pero me di cuenta que llegó el momento de pensar solo en mi y en mi bienestar. Estoy harta del padecimiento, no se por qué me tocó a mi. Pero merezco dejar de sufrir. Aunque cueste conseguirlo.



La reducción mamaria no es solo una cirugía estética. Es, mas que nada, una cirugía REPARADORA. Pero en la mayoría de las coberturas de salud de mi país (Argentina) no lo consideran de esa manera. Por eso, creo voy a tener que transitar un complicado y largo camino hasta llegar a mi meta, ya que, si no logro que mi obra social me acepte y me cubra la operación, voy a tener que operarme con un cirujano particular/privado. Esta operación está costando, actualmente, alrededor de 60.000 pesos argentinos. Si.. Quizás tenga que pagar esa plata (que no se como haré para conseguirla) por algo que no elegí. Por una patología que me tocó en suerte y que me está arruinando en todo sentido. No suena justo.



 La angustia que me provoca todo esto no puedo ponerla en palabras. Pero no bajaré los brazos y lucharé hasta lograr operarme, sea de la manera que sea, para poder lograr una mejor calidad de vida. Es mi derecho sentirme bien, despues de todo.